Motiva2 (parte II)

Que aquel tipo era un gran motivador es una opinión generalizada.
Que lo que provoca es un efecto pasajero, efímero, fugaz, es un hecho.

¿Por qué?

Usualmente asociamos estar motivados a tener ánimo, entusiasmo, a “venirnos arriba”.

Pero lo que provocan una charla de motivación al uso, no es motivación.
Una arenga, aunque sea amable, graciosa, no es motivación.

En todo caso levanta el ánimo produce euforia, potenciada además por el efecto de darse en grupo.

Una definición manida, pero no por ello menos certera es que la motivación es tener RAZONES (motivos) para hacer algo.
Nuestros motivos pueden ser más o menos materiales (hacer mi trabajo para cobrar a fin de mes, mejorar mi aspecto físico), más o menos espirituales (salvar el planeta), pero por mucho que desde fuera nos los repitan, hasta que no los hacemos propios, su efecto como motivador será efímero, por que el sistema 2 no puede estar continuamente doblegando al sistema 1 

¿Qué, cuándo empezamos al gimnasio de nuevo?

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